Moviendo la montaña- Novedad Septiembre

Prólogo de la autora.

Una de las cualidades más diferenciadoras de la mente humana es la de esperar que suceda algo mejor.
Escudriñamos antes y después
y lamentamos aquello que no pudo ser.

Esta tendencia natural de anhelar, desear, anticipar y, si es posible, obtener, está siendo despilfarrada desde que nuestro objetivo está en el Paraíso, más allá de la muerte. Al poner nuestras esperanzas en el otro mundo, desperdiciamos aquellas que deberíamos tener en este.
Algunas mentes, aún entusiasmadas con la idea de que los seres humanos pueden ser mejores, han tratado de poner su visión por escrito y la han entregado al mundo. Desde la República ideal de Platón a En los días del cometa de Wells, muchas utopías se han presentado frente a nosotros; las más conocidas son la de Tomás Moro y el gran ejemplo de la modernidad, Looking backward.

Todas ellas tienen una o dos características distintivas: un punto de extrema lejanía o la introducción de una misteriosa fuerza externa. Moviendo la montaña es una pequeña utopía: un bebé utopía, aún puede crecer. No promueve otro cambio que no sea aquel de la mentalidad; únicamente pretende despertar a las personas, especialmente a las mujeres, para que sean conscientes de las posibilidades que hay frente a ellas. Nos presenta aquello que la gente podría hacer, gente de verdad que vive en estos tiempos, dentro de treinta años…, si quisiera.
Cualquier persona, con el estímulo adecuado, es capaz de enfocar sus energías y cambiar toda su vida en treinta años.
El mundo también puede.

Charlotte Perkins Gilman.